Una historia en femenino

Una historia en femenino

Esta es la historia de una mujer que hizo de su suerte un legado. Una mujer que enviudó a los 42 años y salió adelante con sus cinco hijos y una meta: garantizar el futuro de su familia. Porque una madre hace lo que sea por mantener a flote su pequeño velero para acabar convirtiéndolo en un auténtico buque insignia.

Doña Carmen Dimas Soler nació a principios del siglo pasado, en una época en que las mujeres eran el pilar imbatible del hogar. Corría el año 1947 cuando su marido, Don Casto Reig Belda, falleció. En una España despertando de la posguerra y viviendo los primeros albores del franquismo, la mera supervivencia se convirtió en un auténtico reto.

Pero para ella no hubo nada imposible y mantuvo la armonía del hogar mientras sus hijos iban creciendo al mismo ritmo que la pequeña empresa que habían fundado, en un local donde seis telares parían tejidos tan austeros como sencillos al ritmo de coplas susurradas para aliviar el turno de trabajo.

En aquel momento los productos estrella eran lonetas para zapatillas de esparto (más conocidas como espardenyes de careta i talonet), lonas para costales y colchonetas para dormir en los carros que transportaban paja y otros enseres propios de la época. Y detrás de todo aquello, Doña Carmen mantenía el temple y el bienestar de sus hijos; incluso les ayudaba a coser los costales para que llegaran impecables a quienes los esperaban en Andalucía para transportar el grano de sus cosechas.

Fue ese espíritu emprendedor y de lucha que Doña Carmen transmitió a sus hijos el que hizo que, con el paso de los años, aquella pequeña empresa se convirtiera en una de las más destacables e importantes del mundo textil en la Vall d’Albaida y una de las compañías de referencia en el territorio nacional bajo el nombre de Dimas S.A.

El mercado los hizo adeptos al progreso, dejando tras de sí un histórico de técnicas de fabricación, productos y clientes que han cimentado el esfuerzo humano que los hizo emerger en los años 50. El trabajo y el camino son los que han dado la forma actual a nuestra compañía, pasando finalmente a ser Textil Antilo S.L.

Mirando hacia atrás nos damos cuenta de cuán difícil fue arraigar lo que hoy somos en una tierra que con el tiempo se ha vuelto fecunda, que con los años se ha apoderado del árbol de nuestra historia. Porque quienes hoy regentan Textil Antilo son nietos de aquella mujer que un día, sin saberlo, hizo de su suerte un legado.

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