Las virtudes del cojín decorativo
Cojines 2018

Las virtudes del cojín decorativo

Siempre hemos defendido que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia. Nuestra manera de concebir una estancia puede estar repleta de matices. Y son esos matices los que pondrán en evidencia nuestro gusto por la delicadeza.

Los complementos para la decoración son ya una variable indiscutible en cualquier lugar de la casa. Poner nuestro toque personal puede llegar a ser un proyecto a pequeña escala. Afortunadamente, hoy en día las opciones son muchas y variadas.

El cojín decorativo es uno de esos elementos comodín que tiene cabida en casi cualquier rincón. La tendencia lo ha colocado en un lugar destacable y se ha alzado como un objeto de deseo. Si compramos un sofá, pensamos en los cojines, si compramos un edredón, pensamos en los cojines, si compramos unas sillas para el jardín, pensamos en los cojines.

Porque además de tener una función estrechamente ligada con la comodidad, otorgan un rasgo colorista. Tienen tanta importancia como un cuadro en una pared desnuda. El hecho de ser un objeto textil lo convierte en el detalle más camaleónico.

Lo podremos encontrar confeccionado en casi cualquier tejido, con bordados, cristales, metales, lentejuelas, borlas o cordones, entre muchas otras cosas. Los hay cuadrados, cilíndricos, redondos, triangulares o rectangulares, incluso cúbicos. Su diversidad los hace atrevidos.

De hecho, en Antilo, creemos en su función básica y los incluimos siempre en nuestras colecciones. Porque son una herramienta económica para ambientar y un broche perfecto. Sobre todo, son una forma sencilla de personalizar sin más trabajo que dejarlo caer sobre el mueble en cuestión.

Resumiendo, el cojín decorativo es, sin duda, algo a tener muy en cuenta cuando pensemos en darle otro aire a nuestro hogar. Además, es uno de esos objetos a los que, curiosamente, todos le hemos dado un abrazo. Y ya se sabe, abrazar y decorar, todo es empezar.

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