La casa es el espejo del alma

La casa es el espejo del alma

Si de algo no cabe la menor duda es que nuestro aspecto define a la perfección nuestra forma de ser y el estado de ánimo en que nos encontramos. La ropa que elegimos, el corte de pelo, si solemos utilizar bolso, los zapatos, los complementos… además, está demostrado que nuestra forma de vestir influye directamente en la forma en que decoramos nuestro hogar. Y es que como (casi) dice el refrán, la casa es el espejo del alma.

Nos gusta sentirnos identificados en nuestro hábitat. Es lo que hace que estemos más o menos a gusto en determinados lugares. Un espacio que nos evoque buenos recuerdos siempre será uno de nuestros lugares favoritos. Por eso buscaremos estilos que nos identifiquen. Veamos un par de ejemplos.

Para todos los gustos

Las personas románticas suelen buscar objetos artesanales, ropa hecha a mano, muebles de fibras naturales y toda clase de complementos que creen un ambiente bohemio. Diríamos que, sin lugar a dudas, el estilo Hygge encajaría a la perfección en su entorno. La candidez de lo nórdico y las pinceladas de toques femeninos pondrían la guinda en estancias en las que reinarían los colores claros y los complementos hechos con lana, las guirnaldas y las velas de cera natural.

Otra tendencia interesante es el vintage. Dicen que las modas vuelven y que suelen hacerlo por nostalgia o por romper las normas establecidas. Ya sabemos que el vintage puede colarse con la misma facilidad en nuestro armario que en nuestro salón. Suele ser el predilecto de las personas nostálgicas, aquellas que guardan pequeños tesoros de sus abuelas, como máquinas de coser, carteras, incluso alguna lámpara. Es un estilo que se ha consolidado entre el resto y, por tanto, tiene su merecido hueco en las tiendas de decoración. Con una personalidad propia muy definida y un encanto arrollador.

Por último, queremos hacer una referencia al minimalismo. Claramente concebido para las personas elegantes, que invierten su tiempo en encontrar lo perfectamente justo y justamente perfecto. Sin estridencias. Sin exageraciones. Por delante de todo con el “menos es más”, rompe por su asombrosa capacidad para crear ambientes con los elementos justos, siempre invitados por las formas geométricas y los colores neutros. Sencillez y contundencia a partes iguales.

Hagamos de nuestro hogar una parte de nosotros. Porque somos lo que vivimos y cómo lo vivimos. Recuerda que la casa es el espejo del alma.

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