Geométricamente correcto

Geométricamente correcto

Aunque asociemos este título a una clase de matemáticas, debemos saber que la geometría ha ganado adeptos en el mundo de la decoración.

Por ejemplo, en el estilo escandinavo, fuertemente influido por el cubismo de los años 50, el triángulo es un estupendo recurso que podemos encontrar en tejidos, lámparas, suelos, paredes, etc., conformando una buena fórmula capaz de captar miradas.

Pero hay que dosificarla, ya que el secreto está en su justa medida. En exceso nos haría caer en la estridencia, por lo que mejor dejarla para dar protagonismo a esos focos de atención que pretendamos crear.

La geometría evoca equilibrio, orden, corrección y modernidad y aunque su aplicación en el interiorismo vendría dada por una tendencia nórdica, bien es cierto que los musulmanes fueron los primeros en encontrar en ella una fuente de inspiración para su estética. El arte mudéjar es una preciosa muestra de ello.

Y es que hay dibujos geométricos capaces de seducirnos, de atraparnos por la sensación óptica que generan. Cuadrados, círculos, rombos, zigzags, líneas psicodélicas y, por qué no, bocetos caleidoscópicos, animales poliédricos o estampados esquemáticos. Con un punto de luz adecuado se vuelven hipnóticos, casi provocadores.

Dicen los expertos que la geometría es adictiva cuando se pretende incorporar a un ambiente porque contagia alegría y dinamismo y dado su amplio espectro de posibilidades, deben estar en lo cierto. A nosotros también nos ha cautivado.

 

Deja un comentario

Cerrar