En busca del unicornio

En busca del unicornio

Tratándose de un animal mitológico al que en la Edad Media se le atribuían poderes sobrenaturales y teniendo en su cuerno el secreto de la eterna juventud, no deberíamos subestimar el encanto del unicornio, encanto del que ya gozaba siglos atrás.

Se le menciona en la Biblia y se dan datos científicos sobre su presencia en la Toscana o Corea del Norte, entre otros. La imagen más onírica es la que lo describe como un caballo de cuerpo níveo, de cabeza púrpura y ojos azul intenso con un cuerno en la frente. En otros relatos se le otorga cuerpo de caballo, patas de ciervo, barba de chivo y cola de león, sin olvidar el famoso cuerno. Posiblemente su existencia se deba más bien a una interpretación de la historia.

Pero exista o no, el unicornio está en el candelero. Mejor dicho, vuelve a estarlo, porque ya fue una pieza muy buscada antaño. Hoy en día se le rinde culto de otra manera, con una representación mucho más colorista y amable para alzarse como uno de los dibujos más cotizados en moda.

Saltaron hace unos tres años catapultados por las influencers, que se hacían ver con maquillajes de colores vivos, como aquellos que se intuían en los ojos de los unicornios. No se tiene un origen exacto para esta tendencia, pero llegó pisando fuerte y sigue siendo una apuesta acertada. Y es que el origen de las modas siempre tiene un motivo poco certero pero muy acertado.

Así los podemos encontrar en tazas, cuadernos, calcetines, pijamas, camisetas, cazadoras, bolsos y, como no, en cojines, sábanas, mantas, plaids, boutis y tapizados. Nosotros tampoco hemos querido ser menos y los hemos incluido en nuestra colección de tejidos.

Porque no hay nada más bonito que plasmar una leyenda y poder ponerla al alcance de quienes la siguen de cerca.

 

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