El día de San Valentín

El día de San Valentín

Lejos de lo que podamos pensar en un primer momento, el día de San Valentín es realmente una conmemoración de las buenas obras que este santo llevó a cabo durante su vida. Que se celebre el día 14 de febrero tiene una base histórica. Que se relacione con el amor tiene una base puramente cultural de nuestros ancestros. Y que poco tiene que ver con las cajas de bombones y los ramos de rosas.

Como todas las tradiciones populares, la evolución las adapta al momento social del colectivo y se ha convertido en un señuelo comercial que no falta en ningún plan de marketing, habiendo perdido absolutamente su sentido cristiano. Porque fue una fiesta oficial católica hasta 1969, aunque no lo parezca. Los precedentes del día de San Valentín son realmente asombrosos.

Posiblemente sea esa historia tan intensa la que hace que tenga tanta relevancia por su recorrido y sus diferentes formas de haberla celebrado durante siglos. La que conocemos en el presente es la más divertida de todas. Sin embargo, sigue teniendo su origen real: el amor. Esa es, afortunadamente, la parte que nos ha llegado intacta hasta hoy.

El amor y todo lo que le rodea sigue siendo un tema de actualidad. Pero, además, el amor es creativo. Porque crea tendencia. Tiene su propia identidad. Es más que una sensación o que un sentimiento. Tan arrasador como reivindicativo. Tan universal como genuino. No hay dos iguales. Y no hay nadie, absolutamente nadie, que no lo haya probado en cualquiera de sus formas. Pero es ese amor, el de tu a tu, el que nos hace guiños a un 14 de febrero.

Han pasado más de 1.700 años desde que San Valentín hiciera lo propio para convertirse en un icono de los enamorados. Lo que pocos saben es que tuvo que dar su propia vida por haber proclamado y consagrado el amor entre personas cuyo único anhelo era poder compartirlo.

El amor nunca deja de sorprender. ¿verdad? 

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