Cuidados del relleno nórdico
Cuidados del relleno nórdico

Cuidados del relleno nórdico

Al igual que hacemos con la funda nórdica de nuestra cama, el relleno nórdico también necesita de nuestros cuidados. Lo mismo pasa con nuestras colchas de invierno. Por eso esta semana os vamos a hablar de los cuidados del relleno nórdico.

Si hemos elegido una funda nórdica para abrigar nuestro descanso en los meses de invierno, podremos lavarla semanalmente como haríamos con unas sábanas. Pero ¿Cómo hacemos para que nuestro relleno no pierda su esponjosidad ni su efectividad?

Sabemos que hay dos tipos de rellenos: los naturales, que están hechos con plumas o plumones de aves, y los sintéticos, hechos de una fibra de poliéster fabricados con materiales ligeros. Evidentemente, su cuidado tampoco es igual.

Los rellenos nórdicos naturales requieren unos cuidados algo más especiales. Es muy importante, como en toda prenda textil, seguir las instrucciones de lavado de la etiqueta del fabricante. Si nuestra lavadora no tiene la capacidad o el programa adecuados, es mejor optar por llevarlo a una tintorería donde puedan lavarlo en seco. De esta forma conservará sus propiedades durante mucho más tiempo.

Sin embargo, en el caso de los rellenos nórdicos sintéticos pueden lavarse una sola vez por temporada y no requieren de un lavado en seco. Las características del poliéster permiten que sea suficiente airearlos una vez a la semana. Lo ideal es airearlos todos los días, pero si esto es imposible, no debemos olvidar sacudirlo cada mañana para que recuperen su estado y pierdan la humedad que acumulan durante la noche.

En el secado, ocurre lo mismo. Cada uno tiene sus peculiaridades. El relleno natural no debe secarse nunca al sol, si lo hemos lavado en casa. Preferiblemente en una secadora y acompañado de una pelota de tenis metida dentro de un calcetín. Esto hará que lo golpeen suavemente durante el secado, evitando que las plumas queden pegadas.

En el relleno sintético valdrá con seguir las instrucciones de la etiqueta del fabricante en cuanto a temperatura y secado, pero en ambos casos es importante elegir un detergente líquido suave y no utilizar nunca suavizante. Además, los rellenos sintéticos se secan antes.

Si hemos optado por una colcha, los consejos son los mismos, solo que no podremos sacar el relleno al estar cosido. En este caso hay que tener en cuenta las características del tejido exterior para no estropear ni su color ni su textura.

Es importante que estén perfectamente secos, tanto si vamos a volver a utilizarlo y el lavado se ha efectuado por mantenimiento, como si lo queremos dejar a punto para guardarlo. Hay que evitar utilizar bolsas de plástico, con el fin de que el relleno respire y siga perfecto cuando vayamos a volver a utilizarlo.

Otra opción es utilizar una caja de cartón o, si lo tenemos, guardarlo dentro de un baúl o arcón, como hacían nuestras abuelas. De esta manera la prenda respirará mejor y siempre estará impecable para abrigarnos de nuevo después de las temporadas estivales.

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